Reabrió la plaza de mayo con más espacios

Luego de permanecer 6 meses cerrada por restauraciones, la plaza de mayo reabrió con más espacio, y con dos de sus calles laterales, Av. Rivadavia e Yrigoyen con menos carriles que fueron ocupados por  veredas más amplias. las fuentes fueron mejoradas, la Pirámide también restaurada junto con el piso y canteros.

La Playa de Mayo es uno de los espacios por los que se manifiesta la historia de todos los argentinos. Desde la época de los revolucionarios de Mayo, pasando por los pies descalzos en las fuentes, hasta los pañuelos blancos de las rondas de los jueves. Es memoria, escenografía de la Nación, que hoy se actualiza con su reapertura.

Después de seis meses de obra, la Plaza de Mayo vuelve a ser transitable. Y su inauguración está acompañada de polémica, con quejas de patrimonialistas por los cambios hechos sin pasar por la Legislatura porteña y por la instalación de una reja donde antes estaban las vallas policiales. Desde el Ministerio de Ambiente y Espacio Público, a cargo del proyecto, explican que la obra buscó recuperar el diseño ideado a fines del siglo XIX por el paisajista Carlos Thays.

La implementación de ese esquema sumó superficies de encuentro y amplió veredas y senderos, ganando dos carriles de cada lado de las avenidas Hipólito Yrigoyen y Rivadavia. Según los números oficiales, la plaza ganó 4 .000 metros cuadrados y sumó poco más de 1.000 en superficie verde.

Pero los cambios en la plaza no fueron sólo estéticos. También quedó alterada su rutina y en ella una foto que no se verá más: la de los soldados que reclamaban ser reconocidos como veteranos de Malvinas y acampaban desde hacía 10 años en un sector de la plaza, del lado de Yrigoyen. Junto a su carpa, en un cantero habían puesto cruces blancas que simulaban las del cementerio de Darwin, en las islas. Según el Ministerio, luego de una negociación, acordaron retirarse y no volver. En enero fueron desalojados.

El objetivo fue liberar la zona y avanzar con la remodelación. Hasta ese momento sólo la Pirámide de Mayo había sido recuperada. Un equipo de arquitectos y restauradores, los más destacados del país, le habían devuelto al monumento el mismo aspecto que tenía 105 atrás. Fue un trabajo de detalle -con bisturíes se peló la superficie de la Pirámide- y para valientes, porque el mayor tiempo lo pasaron colgados de arneses. También fue el primer paso para mejorar todo el entorno.

Entre las modificaciones también está la renovación de las farolas por luminarias LED, veredas que volvieron a ser blancas (durante la Dictadura se las había cambiado por baldosas rojas) y los pañuelos pintados en círculo. Fueron dibujados el jueves pasado, en la última ronda.

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