Los empleados varones del Gobierno Porteño tendrán una licencia por paternidad de 45 días

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires planteó el incremento de la licencia por paternidad para los empleados públicos de su área de influencia. Se busca sumás más días de los quince de licencia por paternidad para todos los empleados de la administración pública.

Buscan sumar una nueva licencia remunerada de 30 días corridos durante el primer año del bebé y una excedencia de 120 días sin goce de sueldo, no transferible, igual que la que actualmente rige para la madre.

En el camino a la equidad, a equilibrar las responsabilidades entre varones y mujeres en relación al cuidado de los hijos y a favorecer la inserción y continuidad laboral de las mujeres, los especialistas apuntan a las licencias familiares como un instrumento clave. Y el hecho de que los padres hoy tengan una licencia tan reducida atenta contra todos estos principios, además de dejar en desventaja al varón (o progenitor no gestante) en la formación del vínculo desde el primer momento de vida.

El nuevo modelo, que podría estar vigente antes de fin de año, fue promovido a partir de la presentación de distintas iniciativas, como las de los legisladores Roy Cortina (interbloque Evolución) y Natalia Fidel (Eco) que alientan el cuidado compartido y soluciones inclusivas. Como novedad, además, la norma incluye a los empleados públicos porteños en cualquiera de sus escalafones, y extiende el beneficio a los docentes y profesionales de la salud. Además, especifica que las medidas propuestas se aplicarán también en caso de adopción, con distintos esquemas según el caso.

El anuncio formal lo hizo esta mañana el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en el salón Blanco de la Legislatura. “La idea es trabajar por la igualdad de los derechos y no puede ser que la maternidad sea un obstáculos para las mujeres, para su desarrollo profesional. Con esta medida, Buenos Aires se pone a la altura de las ciudades más igualitarias”, dijo Rodríguez Larreta.

Según datos del sistema de Indicadores de Género de la Ciudad, hoy la tasa de participación de la mujer en el mercado de trabajo es del 58 por ciento, y la de varones, del 72 por ciento. Las mujeres, además, cuidan dos horas más por día y esto empeora en hogares vulnerables.

De los 165.000 empleados de la administración porteña, quedarán afuera de la normativa quienes trabajan en la Policía, salvo para los casos de adopción, donde los derechos se igualan. Desde el área de Recursos Humanos de la Ciudad, explicaron que en el caso de escuelas y hospitales están previstas las suplencias, pero que en el caso de las fuerzas de seguridad es imposible aplicar la misma política. Solamente en los casos de adopción, donde los días se incrementan en función de la edad de los niños y la cantidad de niños adoptados, los derechos se igualan.

En el texto del proyecto, que será tratado en el recinto la semana próxima, también se eliminaron conceptos tales como “la trabajadora” o “el trabajador varón”, y se incluyen términos más inclusivos, como “persona gestante” y el “otro progenitor”. Los días otorgados a la persona gestante no se incrementan, como señaló Tagliaferri, “para no profundizar el sesgo maternalista de la legislación actual”.

En el caso de que ambos integrantes de la pareja sean agentes del gobierno porteño, la persona gestante (que goza hoy de entre 120 y 165 días) puede transferir los últimos 30 días de la licencia al otro progenitor. “Y de esta manera volver antes al trabajo, por ejemplo. También en estos casos pueden decidir juntos sobre quién se toma la excedencia sin goce de haberes”, ejemplifica la funcionaria.

Gala Díaz Langou, directora del Programa de Protección Social del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), considera que no cualquier reforma contribuye a mejorar la situación actual de las familias con niños y a enfrentar la transición demográfica de la Argentina.

La deuda aún pendiente, insisten desde el Cippec, es la condición de universalidad. En ese sentido, en su último documento presentado ante el Ministerio de Trabajo y el Congreso de la Nación, se planteaba la reforma de tipo universalista. Es decir, que la puerta de entrada a una licencia familiar no sea la categoría laboral, sino la tenencia de un hijo. La especialista se refiera a necesaria inclusión de los trabajadores formales que trabajan como monotributistas y autónomos, que no están contemplados en ningún tipo de convenio.

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