Organizan un “ruidazo” contra el aumento de las expensas en los edificios porteños

El próximo martes a las 20.00 hs. proponen un ruidazo desde cada hogar en protesta del incremento de expensas. El 2017 tuvo un alza de 37,4%. En  2018 ya se reflejó el primer ajuste en marzo y, junto al resto de los aumentos, cada vez es más dificil abonarlas.

Esta protesta es llevada adelante por las asociaciones de consorcistas, quienes convocaron a este “ruidazo” para pedir mayor control de los administradores y poder participar en las paritarias de los encargados de edificios, entre otros puntos.

El 2017 cerró con un 37,4% de incremento , y en lo que va del 2018 ya se reflejó el primer ajuste en marzo, cuando se activó la cláusula gatillo acordada en la paritaria de los encargados, que fija ajustes automáticos si la inflación supera la suba salarial pactada. Este es, por lejos, el componente que más engrosa el valor de los gastos comunes.

Es que, a pesar de ser los empleadores, los consorcistas están excluidos de la negociación paritaria que alcanza a las diferentes categorías de encargados y empleados de edificios. En la mesa participan, por un lado, la Federación Argentina de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontales (FATERyH), que dirige Víctor Santa María, presidente del PJ porteño. Y por el otro, la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal (CAPHAI), la Unión de Administradores de Inmuebles (UADI) y la Asociación Inmobiliaria de Edificios de Renta y Horizontal (AIERH).

Este año, por primera vez se agregó la Asociación Civil de Propietarios de Inmuebles de Renta y Horizontal (APH). La decisión de sumar a ese actor fue tomada desde el Ministerio de Trabajo y se leyó como una acción para bajar el peso de Santa María, a quienes muchos señalan por “haberse armado una paritaria a su medida”.

Pero para los consorcistas esa incorporación no alcanza, porque la balanza sigue desequilibrada. Y en abril las distintas asociaciones recurrieron a la Justicia para que se incluya a los dueños de los departamentos en la negociación. En aquel momento, Samuel Knopoff, presidente de la Federación de Asociaciones de Consorcios (Fedeco), explicó: “Los administradores que se sientan a la mesa responden a los intereses de SUTERH y ahora se sumó la advenediza institución APH, que responde a intereses de grandes inmobiliarias”.

El reconocimiento consistirá en la bonificación del 100% del ABL por un año a partir del 2019 para cada de uno de los vecinos de las cuadras ganadoras. Para los exentos de ABL, el premio será de una recarga de tarjeta SUBE por $2.500 a partir de 2019.

Lo cierto es que, en los últimos cinco años, el valor de las expensas se triplicó. Su incidencia es tan alta que representan un diferencial de peso a la hora de elegir un departamento en la Ciudad de Buenos Aires. Es también uno de los primeros ítems en la lista de consultas de los inquilinos, ya que en varios casos el valor puede llegar a representar el de medio alquiler extra.

El reclamo del martes también es impulsado por el legislador porteño Sergio Abrevaya (GEN), que enumera que los pedidos son: mayor control de los administradores y presupuestos más transparentes; tarifas especiales para consorcios con servicios centrales; que los consorcistas se sienten en las paritarias con el gremio de los encargados, y terminar con gastos de obleas y libros innecesarios.

Si bien el Gobierno porteño viene eliminando obligaciones burocráticas que suman gastos, el ahorro es mínimo frente a otros componentes de las expensas. Entre ellos, el sueldo de los encargados o los servicios.

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