Operativo frío en la Ciudad de Buenos Aires

A raíz de la pandemia del coronavirus, el ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad implementó, a partir de marzo, acciones específicas para el abordaje de las personas en situación de calle. En junio, con el objetivo de darle continuidad a estas medidas y de reforzar la asistencia por la inclemencia del clima invernal, se puso en marcha el Operativo Frío. La finalidad es que ninguna persona permanezca en situación de calle y, al mismo tiempo, poder asegurar ropa de abrigo, alimentos calientes, elementos de higiene, a quien lo necesite.

Las principales medidas adoptadas son:

Instalación del nuevo Centro de Inclusión Social “Roca III. En el marco del operativo, se abrió un nuevo Centro, el “Roca III”, que incluirá un sector para que todas las personas que ingresen a la red de paradores de la Ciudad puedan realizar un aislamiento preventivo durante los primeros 14 días de ingreso. El “Roca III” tendrá espacios diferenciados para que hombres, mujeres y familias puedan aislarse de manera preventiva. Además, va a contar con 100 plazas disponibles fuera del aislamiento.

Una vez que las personas cumplen con el tiempo de distanciamiento, son derivados a cualquiera de los 40 Centros habilitados en la Ciudad con vacantes. Esta operatoria está respaldada por un protocolo específico de acción para los ingresos, traslados y admisiones, para cuidar la salud de todos, en todos los aspectos.

La Ciudad había realizado un esfuerzo sin precedentes al inicio de la cuarentena, abriendo 8 nuevos Centros de Inclusión en polideportivos incorporando 900 camas al sistema. El “Roca III”, junto a los Centros especiales para adultos mayores totalizan hoy 1.280 nuevas plazas, récord para la Ciudad en un operativo de estas características.

Centro de operaciones único y recorridas proactivas. Ubicada en Avenida Entre Ríos 1285, la sede del BAP (el equipo que se ocupa del abordaje de las personas en situación de calle) será la base de operaciones del Operativo Frío. La función de este lugar es ser el punto referencial de los equipos, donde estén los insumos y alimentos para evitar convocar a las personas a puntos fijos en la Ciudad, como se hizo en otras oportunidades, y evitar así aglomeraciones.

De esta manera, a aquellas personas que decidan no ingresar a un Centro de Inclusión Social, los móviles del BAP les acercarán una vianda caliente con pan, postre y agua; un kit de vianda seca cuando la temperatura sea menor a 10 grados; una frazada y un kit de prevención de frío compuesto por guantes, medias, cuello polar y gorro.

Operativos extraordinarios en lo días más fríos. Como es habitual, el Operativo Frío contempla una operatoria extraordinaria para los días de clima polar (cuando la temperatura es igual o menor a cinco grados). En esas oportunidades se van a realizar 40 recorridos con 40 móviles en las zonas identificadas con mayor densidad y se van a entregar viandas calientes ya que, por el contexto de COVID-19, no será posible implementar la mecánica de cocina de campaña para evitar aglomeraciones.

Protocolo de acción y refuerzo de medidas de higiene. El contexto obliga a extremar las medidas de prevención. Por eso, trabajadores y voluntarios procederán con un protocolo de acción que contempla la utilización de elementos de protección e insumos de higiene de manera permanente. Además, se entregarán los kits de frío y elementos de higiene (jabón blanco, alcohol en gel, etc.) a quienes lo necesiten.

Este año, en un contexto atravesado por el coronavirus, se realizaron distintos acuerdos y se sumaron voluntarios para reforzar la asistencia en los Centros de Inclusión y en el abordaje del BAP.

Por eso, a los habituales 760 trabajadores y trabajadoras del BAP y de quienes llevan adelante las tareas en los Centros de inclusión, se sumaron hasta el momento 442 colaboradores de otras áreas del Ministerio de Desarrollo Humano y otros trabajadores del Gobierno de la Ciudad. También suman su trabajo distintas organizaciones sociales y de la sociedad civil y distintos credos de manera voluntaria y a través de convenios.

Los 40 Centros de Inclusión de la Ciudad

A raíz de la pandemia, en marzo se abrieron 8 nuevos Centros de Inclusión Social utilizando las instalaciones de polideportivos. Además, se decidió que todos los centros, tanto los nuevos como los 32 permanentes, abran las 24 horas de los 7 días de la semana. De esa manera es posible asegurar un lugar para pasar la cuarentena.

Esta medida de abrir 8 nuevos centros significó incrementar la cantidad de camas de 2.099 a 2.987, pasando de 32 Centros permanentes a 40. Asimismo, se abrieron 2 centros adicionales exclusivos para adultos mayores con 142 camas.

El nuevo “Roca III”, además de ser un lugar de aislamiento, incrementa la capacidad en hasta 250 camas llegando a un total de 3.379 plazas.

El abordaje del Ministerio de Desarrollo Humano sobre las personas que se encuentran en situación de calle es continuo e integral. Lo hace a través del programa “Buenos Aires Presente” (BAP), compuesto por asistentes sociales y psicólogos que se encargan de acercarse a cada persona en situación de calle para ofrecerles ingresar a un Centro de Inclusión Social. De esta manera, el trabajo implica asistir y acompañar a cada persona para que pueda rearmar un proyecto de vida sostenible en el tiempo.

A partir del distanciamiento social, preventivo y obligatorio que comenzó el 20 de marzo, los Centros destinaron un espacio exclusivo para casos sospechosos de coronavirus o quienes hayan sido identificados como casos estrechos.

Además, se intensificaron las medidas de prevención, desinfección y limpieza de los espacios y se reforzó la entrega de kits de higiene para quienes residen en cada uno de los Centros.

La última semana de mayo, además, abrió sus puertas el Centro Costa Salguero, con 700 plazas disponibles, destinado a derivar a aquellas personas positivas de COVID-19, con síntomas leves. Previamente, los casos positivos habían sido destinados a los hoteles que la Ciudad destinó al manejo de la pandemia para casos leves.

¿Cómo funciona el sistema para ingresar a los Centros de Inclusión? El trabajo con una persona o familia que está en situación de calle se inicia habitualmente con un llamado al 108. Allí, uno de los 99 peradores telefónicos deriva el caso al equipo de BAP en calle, donde son 341 los trabajadores que en distintos turnos y equipos hacen el abordaje en el sitio localizado.

Si la persona no presenta síntomas y acepta ser trasladada a un Centro de Inclusión irá al “Roca III”, donde una vez ingresada deberá permanecer 14 días en un espacio de aislamiento hasta que pueda ser trasladada a uno de los 40 Centros con vacante. En caso de que la persona presente síntomas, se activa el protocolo de salud vía 107.

Un abordaje integral

Dentro de cada Centro hay mucho más que una ducha con agua caliente y las cuatro comidas. Hay un equipo dedicado a contener y abordar cada situación con el detenimiento que merece. Allí hay una red de contención y actividades recreativas que incluyen deportes y talleres de manualidades. Además, se dictan charlas específicas que lleva adelante la Dirección General de la Mujer por violencia de género; espacios de escucha y contención; y espacios para niños, con talleres de circo, batucadas y ciclos de charlas orientadas por el Consejo de Niños, Niñas y Adolescentes.

En esta circunstancia es central el trabajo de restitución de derechos que realiza el equipo de Servicios Sociales Zonales del Ministerio; ellos se encargan de asesorar a cada persona alojada en un Centro con trámites específicos, documentación, y con la posibilidad de obtener un DNI. Sólo así cada uno podrá, una vez terminada la cuarentena, acceder a las prestaciones del Ministerio que les posibilitará la concreción del plan de fondo que se busca impulsar cada vez que una persona ingresa a un parador.

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