Novena edición del Festival Shakespeare

Obras de teatro, conferencias, recitados, películas y caminatas forman parte de la propuesta de la novena edición del Festival Shakespeare, clásico porteño que comenzó el viernes 19 de abril y que durante una semana retomará el espíritu del autor de Hamlet tanto en salas como en el espacio público.

Una de las particularidades de este evento será la presentación de un espectáculo elaborado con la colaboración de la Academia Porteña del Lunfardo. También, destacan las nuevas puestas de Lía Jelín y Manuel Iedvabni, de Tito Andrónico y Coriolano. Y Las mujeres de Shakespeare, que se verá en junio en el CCK, con la participación de Norma Aleandro y la Orquesta Sinfónica del Sodre de Uruguay.

El director teatral Patricio Orozco creó este encuentro en 2011, con la intención de terminar con el prejuicio de que Shakespeare era para una elite. Por eso es por lo que no solo le interesaban los montajes en salas comerciales o independientes. Quería llegar a los barrios vulnerables, las escuelas, los parques, anfiteatros, catedrales, templos, fábricas y librerías. “Yo estudié en Inglaterra, y lo que veía acá es que Shakespeare era muy de elite. No lo podía creer. No estaba representado con el espíritu que vi cuando estudié en Stratford. Estábamos acostumbrados a algo muy introspectivo. Esta es, para mí, una manera permanente y obligada de estudiar”, explicó Orozco. Como su pretensión es ofrecer una “fiesta popular, masiva”, muchas de las actividades y funciones se mantienen con entrada gratuita o a precios accesibles.

En esta ocasión, el evento producido por la Fundación Romeo será declarado de interés cultural por la Legislatura porteña.

Los materiales incluidos en la programación se seleccionan por convocatoria y con el criterio de un jurado. No hay consignas previas; suelen surgir versiones y adaptaciones. Tito Andrónico, en versión libre de Alejandra Erbiti, se presenta el martes 23 en el Teatro La Comedia (Rodríguez Peña 1062), con dirección de Lía Jelín y un elenco encabezado por Patricio Contreras, Nacho Gadano, Candela Vetrano y Matías Meyer. Una de las propuestas más originales será el musical El Chabón de Avon, trabajo conjunto entre la Fundación Romeo y la Academia del Lunfardo. Por primera vez, el autor será abordado desde la jerga porteña. Lo que se verá, en rigor, es un work-in-progress –con la participación de Antonio Grimau– de un material que tendrá su versión definitiva el próximo año.

Por otro lado, Manuel Iedvabni y Pablo Flores Maini estrenaron Coriolano, última tragedia de Shakespeare. Otro plato fuerte es la presentación de Las mujeres de Shakespeare, con Norma Aleandro y la Orquesta Sinfónica del Sodre (Uruguay), espectáculo escrito y dirigido por Orozco que recorre textos icónicos de personajes femeninos y que se estrenó en Montevideo con el Día Internacional de la Mujer. La oferta se completa, entre otras cosas, con una nueva edición del “Festival Shakespeare en la Escuela”, dirigido a los niveles primario y secundario, con el fin de acercar a los más chicos al universo shakesperiano durante todo el año lectivo. Otra propuesta son las caminatas que invitan a las familias a recorrer parques de la ciudad y sumarse para interpretar clásicos, convirtiendo las tragedias en comedias.

El acto de lanzamiento contó con la presencia del embajador británico en la Argentina, Mark Kent, y del titular del Sistema Federal de Medios Públicos, Hernán Lombardi. Renata Schussheim recibió el Premio Shakespeare 2019; y Orozco, una medalla de parte de la reina por su labor.

“En todos estos años hubo un movimiento lindo de la gente al acercarse, al perderle un poco el miedo a Shakespeare, mientras otra parte quizá se siente amenazada con su pequeño espacio de poder y sabiduría. Finalmente, somos humanos. Somos iguales a los que habitaron hace 400 años. No hay mucha diferencia. Hay diferencias tecnológicas y culturales, por supuesto, pero lo que nos sigue vibrando adentro es igual. Shakespeare llegó a un punto íntimo del alma humana y eso hace que, inevitablemente, uno se sienta reflejado”, concluye Orozco.

La programación completa se encuentra en www.festivalshakespeare.com.ar.

William Shakespeare (1564-1616)

William Shakespeare nació el 23 de abril de 1564 en Stratford-upon-Avon, Warwickshire (Inglaterra).

En el año 1588, se trasladó a Londres con la intención de convertirse en actor y escritor. Para ello se unió al grupo teatral The Chamberlain’s Men, posteriormente rebautizado como The King’s Men, con los que actuó en los teatros The Globe Theater y Blackfrias.

La obra de William Shakespeare se caracteriza por su dominio de la estructura escénica y del lenguaje literario, sea en prosa o poesía, por la penetración psicológica de sus personajes y por su captación y entendimiento de las emociones del ser humano.

La significación del autor viene determinada por sus obras teatrales, iniciadas con los dramas históricos “Enrique VI” (1589-1592) y “Ricardo III” (1593). Posteriormente regresó a los temas sobre la historia de Inglaterra con “Ricardo II” (1595), “Enrique IV” (1597), “Enrique V” (1598) y “Enrique VIII” (1613), este último libro escrito en colaboración con John Fletcher.

La carrera como dramaturgo de William Shakespere se complementa con su trabajo poético en libros como “Venus y Adonis” (1593), “La Violación De Lucrecia” (1594) o “Sonetos” (1609).

Su período de esplendor viene significado por la escritura de sus comedias y tragedias. Entre las comedias destacan “La Comedia De Las Equivocaciones” (1592), “LaFierecilla Domada” (1593), “Trabajos De Amor Perdidos” (1594), “El Sueño De Una Noche De Verano” (1595), “El Mercader De Venecia” (1596-1597), “Mucho Ruido y Pocas Nueces” (1598-1599), “Las Alegres Comadres De Windsor” (1599), “Como Gustéis” (1599-1600) y “Medida Por Medida” (1604-1605). Sus tragedias más importantes son “Romeo y Julieta” (1597), “Julio César” (1600), “Hamlet” (1599-1602), “Otelo” (1602), “El Rey Lear” (1605), “Antonio y Cleopatra” (1606) y “Macbeth” (1606), en donde despliega con talento sensaciones, valores y emociones diversas, como la duda, la pasión, los celos, la ambición, el amor o el poder.

En su última etapa como escritor tiende hacia la tragicomedia amorosa, como por ejemplo en “Pericles” (1608), “Cimbelino” (1610), “Cuento De Invierno” (1610) o “La Tempestad” (1611).

En 1613 había regresado a Stratford colmado de dinero y honores, falleciendo el 23 de abril de 1616. Tenía 52 años. Está enterrado en el Holy Trinity Churchyard de Stratford.

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