Vuelve la música: Ciudad aprobó protocolo para grabaciones y streaming

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires aprobó el 9 de junio un protocolo que permite que cientos de músicos que llevan meses con su actividad paralizada vuelvan a realizar grabaciones. Según el Boletín Oficial, solo podrán realizarse en clubes de música, salas de ensayo, teatro y estudios de grabación.

El protocolo para que las y los trabajadores de la música puedan volver al estudio fue presentado por la Asociación Civil de Managers Musicales Argentinos (ACMMA) y aprobado por el gobierno porteño después de varias reuniones con el ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro, y otros funcionarios del organismo.

Según el documento, los músicos y técnicos pueden reunirse en estudios de grabación para avanzar con nuevos discos y también ofrecer desde allí recitales por streaming, sin público presente.

La regulación profundiza varios aspectos que en un inicio no estaban considerados, como la permanencia de un máximo de diez personas en simultáneo en la sala, «siempre que pueda garantizarse el ocupamiento de una persona cada 15 m2» y un horario de 21 a 5 de la mañana».

Las medidas también restringen, con excepciones, la presencia de artistas y técnicos mayores de 60 años, trabajadoras embarazadas o cualquier persona que esté dentro de los grupos de riesgo (si sufren enfermedades respiratorias o cardíacas, inmunodeficiencias o diabetes).

Al mismo tiempo, se consideran solo aptos a realizar un evento aquellos aquellos que cumplan al menos una de estas condiciones: tener un disco editado por una disquera tanto independiente como multinacional, ser socio de SADAIC/ AGADU /SGAE, de AADI o bien ser socio de ACCMA o AADET.

Desde el Ministerio aclararon que para realizar un evento, la producción deberá asignar a un encargado que consigne los datos de los participantes en un formulario oficial al menos cinco días hábiles en el sitio del Gobierno de la Ciudad y que asumirá el compromiso de velar por el cumplimiento del protocolo. Una vez aprobado el requerimiento, recién ahí se da permiso de realización.

El formulario necesario para realizar la actividad de forma legal deberá descargar el formulario en el siguiente link: https://www.buenosaires.gob.ar/sites/gcaba/files/if-2020-14972165-gcaba-mcgc.pdf. Luego enviarse por mail a: [email protected], cinco días hábiles previos a la realización de la actividad.

El protocolo aprobado también reglamenta el funcionamiento de las clases particulares. La iniciativa fue suscripta por el Ministerio de Cultura de la Nación luego de un diálogo permanente con cámaras que nuclean a músicos,  productores y otros trabajadores del sector. 

Por medio de dos encuentros se estableció “el compromiso de fortalecer las acciones de prevención y seguridad y la necesidad de contribuir a definir las pautas y las condiciones para lograr una apertura ordenada y responsable”, sostiene el comunicado emitido por el Ministerio en el que se comunicó la llegada a buen puerto de las conversaciones. En el comunicado de prensa, el Ministro de Cultura de la Nación Tristán Bauer sostuvo: “Trabajar es la única forma de generar soluciones y dar respuestas a las necesidades de todos los sectores de la cultura”, sostuvo Ministro de Cultura de la Nación Tristán Bauer.

Entre quienes participaron de las conversaciones que dieron lugar al protocolo se encuentran la Subsecretaría de Industrias e innovación (Provincia de Buenos Aires), la dirección de Desarrollo Cultural (Ciudad de Buenos Aires), la Superintendencia del Riesgo del Trabajo y sindicatos, federaciones y cámaras del sector musical.

“Las reuniones que tuvimos fueron muy fructíferas porque encontramos por parte de todos los que participamos de ellas una clara voluntad por avanzar. La problemática que nos afecta a todos los trabajadores del sector fue expuesta ante las autoridades del ministerio y encontramos muy buena predisposición. Los trabajadores del mundo de la música necesitamos seguir trabajando sin descuidarnos a nosotros ni a quienes requieren de nuestro trabajo. Por eso considero que la implementación de este protocolo es algo muy positivo”, afirmó Juan Ignacio Vázquez, presidente de la Unión de Músicos Independientes.

Con respecto a las clases de música, la normativa es bien clara al establecer un máximo de diez personas por aula (contando al docente de turno), donde todos los alumnos deberán estar sentados, utilizando barbijos y respetando el distanciamiento social habitual. Las actividades deberán realizarse siempre “en espacios donde se haya producido una desinfección general de carácter previo”, sostiene el protocolo. “Creo que lo más novedoso de todo esto se da en el aspecto de las clases. Analizamos mucho junto a todos los que participaron de las charlas este aspecto fundamental de quienes trabajan en esevértice, sobre todo porque quienes dan clases también son músicos ofreciendo una tarea docente que es más que importante para la formación profesional. Todos esos músicos que ejercen la docencia estaban sin amparo, pero la posibilidad de volver a dar clases reanima el aspecto emotivo de todo lo que nos está pasando en el marco del Covid-19. La vuelta a clases era algo necesario para muchos, porque por ejemplo, un profesor de batería necesita de un aula especial para desarrollar su trabajo. Y lo mismo sucede con muchos que, por cuestiones acústicas, la practicidad de una sala adecuada para el manejo de un instrumento se impone como algo necesario para desarrollar su trabajo. Con ese fin se tomaron todas las medidas de distancia que aseguran un correcto desempeño de los docentes y la seguridad sanitaria de los alumnos”, aclara Vázquez.

A modo de estricta formalidad obligatoria, el ingreso a todo espacio requerirá por parte de los individuos involucrados la presentación de una declaración de carácter personal que exprese su estado de salud y que deberá enviar al responsable del lugar o en su defecto a la aplicación conocida como Cuidar, dependiente de la Presidencia de la Nación. “Todo lo relacionado con el aspecto sanitario es primordial para todos nosotros. Por eso hicimos hincapié en la necesidad de una distancia obligatoria ya sea en el desarrollo de las clases, en un estudio de grabación, ensayos o en la preparación de un espectáculo. El protocolo es bien claro en torno a ese aspecto porque la distancia obligatoria, la asepsia de los elementos de trabajo, que va desde un instrumento hasta el uso de un cable, la desinfección de todo lo que afecta a nuestra industria es necesario y obligatorio para poder continuar de manera sana y efectiva”, concluye el representante de la Unión de Músicos Independientes.

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