El ex zoológico de Buenos Aires abrió al público nuevos espacios

Se trata de un sector sobre la Avenida del Libertador, sin animales en exhibición, que se suma al espacio inaugurado en diciembre del 2018.

Mientras se espera la definición de los traslados de los animales que siguen en cautiverio, el Ecoparque porteño suma un nuevo espacio a su progresivo proceso de reconversión. Se trata de una superficie de una hectárea sobre la Avenida del Libertador abierta al público como un paseo más de Palermo. A fines del año pasado, se realizó la primera reinauguración en el acceso principal al ex zoológico, cercano a Plaza Italia, que ya fue visitado por más de 90.000 personas.

Toda el área fue renovada

«El estanque» -como se denomina el espacio abierto de martes a domingo entre las 10 y las 17 horas – fue sometido a una puesta en valor que incluyó la plantación de 2.000 ejemplares de árboles, arbustos y herbáceas, y otras 600 unidades de especies nativas. Contó con la construcción de nuevos senderos y la restauración de obras de arte instaladas allí, como las fuentes “Pescadores Pescados” y “Ninfa con Cabra”, la escultura “El Cuadrante Solar” y el busto de Juan Manuel de Rosas. Todas ellas fueron intervenidas por el área de Monumentos y Obras de Arte (MOA), que funciona en el Parque Tres de Febrero. También se recuperaron las antiguas boleterías, en Sarmiento y Avenida del Libertador, por donde se habilita el ingreso, libre y gratuito.

Además de las piezas de arte, en el nuevo espacio resalta el gran estanque de 630 metros cuadrados y 630.000 litros que fue el histórico recinto de los grandes reptiles. Con la derivación de los tres ejemplares de aligátores al santuario Noah’s Ark Animal de Georgia, Estados Unidos, el lago entró en un proceso de reconversión que incluyó la incorporación de peces, tortugas, ranas y sapos autóctonos, con una vegetación representativa del Delta del Tigre.

Esta obra tuvo como objetivo reconstruir un ecosistema donde conviviesen diferentes ejemplares de flora y fauna en un equilibrio biológico, con un sistema de biorremediación del espejo de agua. Como parte importante del proyecto se incluyó la recuperación de un pequeño muelle que se utilizaba para alimentar a los reptiles, al que ahora los visitantes pueden acercarse para apreciar más de cerca la naturaleza que ofrece el lugar.

El Ecoparque

El predio del Ecoparque cuenta con 16,7 hectáreas, que fueron cerradas al público en agosto de 2017. El ya reabierto sector Plaza Italia abarca 2,3. Allí se pueden encontrar patos, maras y ejemplares de otras especies que conviven con los visitantes.

Este espacio abierto en diciembre intenta replicar un entorno lo más natural posible, con el agua de los estanques remediándose en forma natural y los pastizales crecidos.

Mientras se van sumando espacios abiertos en esta reconversión progresiva, se mantienen los interrogantes sobre el futuro de los animales que aún habitan en el Ecoparque. Según información oficial, ya fueron trasladados 670 ejemplares y quedan unos 700 en todo el predio, aunque muchos de ellos no podrán ser relocalizados por el riesgo que implica moverlos.

Sandra, la orangutana declarada a fines de 2014 “sujeto de derechos no humano”, un fallo inédito a nivel mundial, podría iniciar en julio su viaje hacia un santuario estadounidense si la Justicia porteña autoriza su traslado.

Historia del Zoo porteño

El presidente Domingo Sarmiento fue el responsable del proyecto de ley para la creación del Parque Tres de Febrero, en las tierras que pertenecían antiguamente a Juan Manuel de Rosas. El proyecto fue presentado en 1874, y el parque fue finalmente inaugurado del 11 de noviembre de 1875, con una sección zoológica cercana a donde se encuentra en la actualidad. El predio fue propiedad del Estado Nacional hasta que el 30 de octubre de 1888 fue transferido a la municipalidad de Buenos Aires. Fue así como el Intendente de la ciudad, Antonio Crespo, creó el Zoológico de Buenos Aires, que fue separado del parque.

El primer director fue Eduardo Holmberg, designado en 1888, quien permanecería en su función durante 15 años. Holmberg fue el encargado de proyectar la ubicación de los diferentes parques, lagos y avenidas, y comenzar con la exhibición que en ese entonces contaba con 650 animales.

En aquel entonces, su función era simplemente la de un paseo recreativo, por lo que el predio contaba con muy poco espacio para los animales y mucho para la recreación de los visitantes. La arquitectura de los edificios donde eran exhibidos los animales respondía al país de origen de estos, es por esta razón que fue declarado Monumento Histórico.

El día 23 de junio de 2016, el Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, anunció su cierre definitivo como zoológico, para su posterior transformación en un Ecoparque. Las únicas especies que permanecen en el lugar son aquellas que aún necesitan tratamiento por enfermedad y/o rehabilitación y aquellas que no pueden ser trasladadas a reservas o santuarios por su gran tamaño, como las jirafas o los elefantes.

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