La cooperativa del Bauen vende todo el mobiliario del hotel

Se abren las puertas del Hotel Bauen y se ve que todo está a la venta. Los trabajadores que lo gestionan desde el 2003, dos años después de que la empresa propietaria quebrara, decidieron ponerle precio a todo: colchones, televisores, sillas, vajilla, heladeras. El cierre que se produjo en marzo por la pandemia sumó más deudas y algunos de los trabajadores que resistieron 17 años ya no tenían ni para comer.

La cooperativa de trabajadores del Bauen se convirtió en un emblema para las empresas recuperadas. No solo invirtió en recuperar el hotel sino que abrió un bar y gestionó 222 habitaciones y ocho salones. Desde 2007, los trabajadores convivieron con una orden de desalojo que fueron frenando con diferentes apelaciones. En la última sesión parlamentaria del 2016 lograron la sanción de una ley que declaró al edificio de utilidad pública y se aprobó la expropiación del hotel. La idea era que el Estado recuperara y escriturara a su nombre el edificio de Callao 360 que la familia Iurcovich logró proyectar en 1976 e inauguró para el Mundial 78, gracias a créditos del Banade, entre otras entidades, que nunca terminaron de ser saldados. Cuando se sancionó la ley de expropiación hubo llantos y abrazos, que se repitieron en diciembre de 2016, cuando el ex presidente Mauricio Macri decidió vetarla.

Con deudas y sin ingresos, salvo el cobro de IFE y alguna ayuda económica a trabajadores autogestionados, varios tuvieron que ir a comedores para poder sobrevivir, según contó María Eva Lossada, presidenta de la cooperativa. En este contexto decidieron vender desde colchones y sommiers a $7.000, televisores de 21 pulgadas a $2.000, heladeras de frigobar a $10.000, sillas desde $500, juegos de sillones a $5.000, termos eléctricos desde $1.400, pie de micrófono a $200 y dos parlantes a $12.000. Todo está a la vista y se puede visitar de lunes a viernes, de 10 a 16, y los sábados, de 10 a 14, en Callao 360. También pusieron a la venta cestos de basura a $100, frazadas a $300, cafeteras a $3.000, teléfonos a $500 y hasta máquinas de coser, lámparas, almohadas, manteles y toda clase de vajilla.

En pocos días cerrará sus puertas un hotel de tres estrellas con 42 años de historia, ubicado en una de las mejores zonas de la ciudad. La cooperativa de trabajadores del Bauen se mudará a otro espacio para poder seguir desarrollando sus actividades culturales y gastronómicas.

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